El precio de la vivienda en España continúa al alza y todo apunta a que seguirá subiendo durante 2026. Así lo coinciden empresas inmobiliarias, entidades financieras y centros de análisis económico, que alertan de un mercado cada vez más caro y con dificultades crecientes para quienes quieren comprar una casa.
Según Funcas, el precio de la vivienda subió un 12,1% en el tercer trimestre de 2025 respecto al mismo periodo del año anterior. Se trata de la mayor subida registrada en los últimos 20 años, motivo por el que esta institución ha calificado este dato como el “dato del año”.
Para encontrar un aumento similar hay que remontarse a 2005, y el mayor incremento histórico se produjo en 2003, cuando los precios llegaron a subir un 18,5% interanual.
Suben tanto las viviendas nuevas como las usadas
Esta subida de precios no se limita a un solo tipo de vivienda. Según Funcas, el encarecimiento se ha producido tanto en viviendas nuevas como en viviendas de segunda mano.
Como consecuencia, el precio medio del metro cuadrado de la vivienda libre se ha situado en 2.153 euros, superando incluso el máximo que se alcanzó antes de la crisis inmobiliaria de 2008.
Comprar una vivienda exige cada vez más esfuerzo económico
El aumento de precios tiene un efecto directo sobre las familias. En el segundo trimestre de 2025, comprar una vivienda suponía destinar el equivalente a 7,7 años de ingresos brutos del hogar, la cifra más alta desde 2011. Aunque todavía está por debajo del máximo alcanzado en 2007, cuando se necesitaban 9,5 años de ingresos, el esfuerzo vuelve a niveles preocupantes.
La vivienda nueva alcanza precios históricos
Por su parte, Sociedad de Tasación señala que el precio de la vivienda nueva también ha alcanzado máximos históricos. A finales de 2025, el precio medio se sitúa en 3.298 euros por metro cuadrado, tras subir un 8,9% en un año y un 4,7% en seis meses.
Esto significa que una vivienda nueva media de 100 metros cuadrados ya ronda los 330.000 euros.
Según esta entidad, el encarecimiento se explica por una alta demanda, unas condiciones hipotecarias todavía favorables y, sobre todo, una oferta muy limitada, especialmente en determinadas zonas.
Un mercado activo, pero cada vez menos accesible
Desde Sociedad de Tasación reconocen que el mercado inmobiliario sigue muy activo en 2025, pero empiezan a aparecer señales de agotamiento. Los precios se están acercando al límite de lo que muchas personas pueden pagar, lo que reduce el acceso a la vivienda para una parte importante de la población.
Las previsiones indican que esta tendencia continuará. Para el primer trimestre de 2026 se estima un precio medio de 3.365 euros por metro cuadrado, lo que supondría seguir creciendo, aunque a un ritmo algo más moderado.
Un mercado tensionado por la falta de viviendas
La empresa Tecnotramit añade que la tensión del mercado no se debe solo a factores económicos. La escasez de vivienda disponible, junto con determinadas conductas sociales, está acelerando las decisiones de compra.
Conceptos como el miedo a quedarse fuera del mercado, la presión social o la sensación de urgencia están empujando a muchas personas a comprar rápido, incluso cuando los precios son elevados.
La necesidad de soluciones a largo plazo
Desde Tecnotramit advierten de que las políticas públicas deben evitar soluciones rápidas que solo buscan resultados inmediatos. El problema de la vivienda requiere medidas estructurales y a largo plazo, centradas en aumentar la oferta y garantizar precios más accesibles.
El gran reto, señalan, es que la vivienda necesita políticas pensadas para el futuro, aunque los ciclos políticos sean cortos.



